miércoles 9 de diciembre de 2009

Study assesses the effects of neuraminidase inhibitors in preventing or improving the symptoms of influenza

Diciembre 08/09
Data from 20 studies in healthy adults suffering from influenza suggested that there is no clear evidence that neuraminidase inhibitors, such as Roche's Tamiflu (oseltamivir), prevent complications like pneumonia, according to an analysis published in the BMJ on Tuesday.
Lead researcher Tom Jefferson of the Cochrane Collaboration commented: "We now conclude there is insufficient evidence to describe the effects of Tamiflu on complications of influenza or the drug’s toxicity… We have multibillion-dollar public health policies in place that rely on evidence not available for independent analysis."
The review involved data from 20 randomised, placebo-controlled studies of neuraminidase inhibitors that included four trials on the prevention of naturally occurring influenza, 12 for treatment, and four on prevention following exposure to influenza. Jefferson noted that "the evidence shows that if taken within 24 hours, Tamiflu reduces symptoms of influenza by about a day… It may reduce transmission. But we could not verify the claims that Tamiflu reduces complications."
Researchers said that Roche's drug "did not reduce influenza-related lower respiratory tract complications," and they indicated that adverse events associated with Tamiflu were "possibly under-reported." Commenting on the news, BMJ editor, Fiona Godlee, and the director of the UK Cochrane Centre, Mike Clarke, remarked that the review raises concerns "not only [about] the effectiveness of oseltamivir but the whole system by which drugs are evaluated, regulated and promoted."
They wrote in an accompanying journal commentary that "pending full disclosure and independent review of the raw data from Roche, the risks and benefits of oseltamivir remain uncertain." The head of Roche's global pandemic task force, David Reddy, stated that the drugmaker "fully stands behind the robustness of the data and the integrity of that data, particularly the efficacy and safety of Tamiflu, the conduct of our studies and publication policies." A spokesperson for the company noted that study summaries of the antiviral drug would be made available to the scientific community. An antivirals expert from the World Health Organization, Charles Penn, said the agency would not change its guidelines for Tamiflu use based on the latest news.
Fuente original: Neuraminidase inhibitors for preventing and treating influenza in healthy adults: systematic review and meta-analysis - (BMJ)

Muy cierto !!!

"Para alcanzar algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca hiciste"

lunes 7 de diciembre de 2009

La Quema del Diablo en Guatemala !!!

Tradición de unos siglos en donde a las 18:00 hrs. la gente quema de todo, y éste fuego representa algo así como "quemar al diablo", aunque la historia dice que era para iluminar el paso de una procesión...
Las tradiciones buenas, hay que seguirlas, pero ésta nada buena tradición de quemar porquerías debe parar Y PUNTO, se calcula que cada año durante ésta costumbrita se prenden aprox. 500 mil hogueras !!! En que cerebro cabe excusar TAN terrible polución con la excusa de que se debe seguir "una linda tradición", en que planeta creen que están viviendo, seguramente piensan que están en otro planeta congelado donde se requiera crear un efecto invernadero urgentemente !!!

Mientras los hipocritones políticos se reunen en Copenhague, aquí mis paisanos están haciendo todos patas arriba... Pobre mi hijo, para cuando llegue a mi edad, en qué mundo estará tratando de sobrevivir ?

jueves 3 de diciembre de 2009

Prensa Libre
Edición Electrónica
Guatemala, 3 de diciembre de 2009
Economía

Economía y Desarrollo: La guerra que comió nuestro capital humano

Por tomás rosada
Hace unos días tuve la oportunidad de escuchar la presentación de un artículo académico titulado “The human capital consequences of civil war: evidence from Guatemala” (Las consecuencias de la guerra civil sobre el capital humano: evidencia para Guatemala).
Los autores son dos economistas de la Universidad de Indiana y del Banco de Guatemala, Rubiana Chamarbagwala e Hilcías Morán. El título mismo del trabajo ya atrapa la atención de cualquier interesado en temas de desarrollo, no digamos si se tiene una noción mínima de lo devastadores que fueron los conflictos armados en Centroamérica.
La pregunta que se hacen los autores es ¿cuánto afectó los 36 años de guerra en la acumulación de capital humano en Guatemala? Por supuesto que con un poco de intuición se puede adelantar una respuesta cualitativa.
Una sociedad en guerra se educa menos por varias razones. Porque parte de su población en edad escolar está combatiendo en vez de estar estudiando, porque se distraen recursos públicos que debieran asignarse a educación y salud (formación de capital humano), porque se destruye la infraestructura productiva y con ello las oportunidades laborales de las personas, etcétera. Al final del día la consecuencia es una sola: una sociedad menos educada es menos productiva, con lo cual reduce sus oportunidades de crecimiento económico y de desarrollo social.
Sin embargo, la novedad del trabajo está en otra parte. En primer lugar, en su diseño metodológico y uso creativo de fuentes de información para intentar darle respuesta a la cuestión —¿cuánto menos dejamos de educarnos por culpa de la guerra?—. Y en segundo lugar, porque se suma a la literatura sobre el conflicto en Guatemala desde una perspectiva de desarrollo económico, cosa que no ha sido usual en el caso del país.
Para lograr dicho objetivo los autores combinan distintas bases de datos —los censos de población de 1983 y 2002, el informe de la Comisión del Esclarecimiento Histórico que surgió de los compromisos adquiridos en los acuerdos de paz, y el informe del Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI)—, así como varias técnicas microeconométricas propias del tipo de información al que tuvieron acceso.
De las muchas cosas interesantes que se pueden extraer del trabajo destaca cómo, a pesar de las restricciones metodológicas y de acceso a información, el estudio refuerza hallazgos que otros investigadores han tenido al tratar de explicar fenómenos relacionados con el rezago de ciertos grupos de nuestra sociedad: la población rural y la población indígena. Por ejemplo, en aquellos departamentos donde se registraron la mayor cantidad de violaciones a los derechos humanos, los hombres indígenas de las zonas rurales llegaron a educarse en promedio hasta 23 por ciento menos, y las mujeres indígenas de zonas rurales hasta 30 por ciento menos.
No está de más recordarnos que cuando se analizan trabajos como estos, deben interpretarse como meras aproximaciones a algo que sabemos es más complejo. Con efectos que trascienden más allá de variables simples, como la escolaridad de las personas o el ingreso que dejaron de percibir por no educarse lo suficiente. Evidentemente, hay otras dimensiones que no se pueden medir con los datos disponibles. Desde esa óptica, los resultados pueden ser considerados como un “límite inferior” de los efectos negativos del conflicto en nuestro nivel de desarrollo.
Después de haber leído el artículo y de haber escuchado a uno de los autores exponer sus principales conclusiones pensé en qué hubiera sido de nuestro país si en vez de poner a nuestros jóvenes a disparar tiros hubiéramos formado miles de maestros, contadores, bachilleres y técnicos agrícolas. Si en lugar de asesinar líderes los hubiéramos puesto a debatir en forma amplia y vibrante desde el seno de nuestros partidos políticos y desde el Congreso de la República para que imaginaran la Guatemala de hoy. O si en lugar de gastar en armas y municiones hubiéramos becado a jóvenes para que salieran al exterior y volvieran a prestar servicio público en vez de militar.
Pero también pensé en la esperanza que da saber que la condición humana reverdece, y ya hay otra vez una cantidad importante de jóvenes guatemaltecos que está fuera del país educándose, y que estará volviendo a dar su aporte en unos pocos años. Señal inequívoca de que la marea comienza a cambiar. ¡Ojalá nunca más se nos vuelva a ocurrir la grandiosa estupidez de desterrar a miles de compatriotas o decapitar a nuestras cabezas pensantes!

Excelente artículo !!!

Prensa Libre - Edición Electrónica
Guatemala, 3 de diciembre de 2009
Opinión
ALEPH
Carolina Escobar Sarti
20 bases militares

Cuentan que uno de los momentos más crueles se vive cuando una víctima de tortura cree que ya terminó el suplicio y éste vuelve a comenzar. En medio de una renovada y absurda polarización en Latinoamérica, hay un ruido de tambores que me pone nerviosa. Apenas comenzábamos a respirar luego del fin de los conflictos armados en el continente (o a lo mejor así lo quisimos creer desde nuestro más sentido anhelo de paz), cuando una nube negra amenaza con situarse de nuevo sobre nuestras cabezas.
El convenio entre Colombia y Estados Unidos para establecer siete bases militares estadounidenses en territorio colombiano levantó mucho polvo; sin embargo, ahora tendríamos que sumarle a lo anterior cuatro nuevas bases estadounidenses en Panamá, todas con sus respectivos sistemas de espionaje. Definitivamente, un salto atrás para una nación que peleó su soberanía hasta la expulsión de las anteriores bases militares de Estados Unidos en ese territorio.
Estados Unidos justifica la expansión de sus bases militares en la región como una forma de combatir el narcotráfico y el terrorismo. “Antes de los nuevos convenios los estadounidenses tenían 12 bases reconocidas (…), pero pese al despliegue de recursos y efectivos militares el narcotráfico seguía viento en popa y el país del norte continuó siendo el primer consumidor mundial de drogas. El terrorismo no está ni en América Latina ni en el Caribe, sino en los países a los que Washington lleva sus guerras y el dinero del narcotráfico que, según los estudiosos del tema, se lava mayoritariamente en los bancos estadounidenses, lo que hasta antes del estallido de la crisis económica actual habría contribuido a paliar los déficit fiscales”, dice la periodista Frida Modak.
Base 1: la de Comalapa en El Salvador. Base 2: en Honduras, la base Soto-Cano, antes Palmerola, donde llevaron al secuestrado Presidente Zelaya antes de sacarlo del país. Base 3: en Costa Rica, país sin ejército, en la base de Liberia funcionó hasta 1995 un sistema de radar que entra de nuevo en funciones, según Paul Trivelli, subcomandante del Comando Sur, quien señaló también que en la localidad de Caldera se invertirán 15 millones de dólares en una base naval en construcción. Bases 4 a 10: en Colombia hay siete bases, la más importante la de Palanqueros; los militares estadounidenses podrán usar todos los aeropuertos del país. Base 11: Perú, aunque sin bases estadounidenses, ha permitido el ingreso de militares de Estados Unidos y la construcción de instalaciones en Iquitos y Nanay, zona fluvial de la Amazonia peruana. Base 12: en Paraguay se encuentra la base militar Mariscal Estigarribia estratégicamente ubicada en la región del Chaco, a 200 km de Argentina y Bolivia y a 300 de Brasil, próxima al Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua dulce del mundo. Las bases 13 a 16 en el Caribe: la de Guantánamo en Cuba, la Reina Beatriz en Aruba, la de Hatos en Curazao y la de Vieques en Puerto Rico. Las cuatro bases que restan para llegar a 20 son las que se instalarán en Panamá.
El ex presidente colombiano Ernesto Samper dijo en una entrevista: “¿Van a traer los C17 para llevar masivamente a los narcotraficantes? ¡Por Dios! Esto es un portaaviones para vigilancia electrónica para el hemisferio y eso es lo que temen con razón, no solamente Venezuela (…), sino también Brasil y los países de Unasur”. Definitivamente, todos salimos perdiendo cuando los gobiernos invierten más en la industria de la muerte que en la de la vida, y la pregunta sería ¿y todo para qué?

Fuente: http://www.prensalibre.com.gt/pl/2009/diciembre/03/357191.html

Ingenuos hondureños !!!

Con ese Porfirio Lobo, derechista, cae otra oportunidad para un pueblo hermano, seguirá la misma tónica que históricamente tiene a Latinoamérica tocando fondo en todos los índices de desarrollo humano !!! Seguirá el mismo sistema, que triste !!! Otro triunfo más para los mismos de siempre !!!

miércoles 2 de diciembre de 2009

Especial, verdaderamente especial !!!